Descripción
El abogado penalista es el intelectual práctico del derecho, el combatiente por la libertad y los derechos, principalmente, del perseguido por la justicia oficial. Es quien desde su privilegiado mirador observa a los operadores oficiales (fiscales, policías, jueces, procuradores, entre otros agentes del Estado, la mayoría abogados) empeñados desde la legalidad en privar al individuo infractor, a veces también al inocente, de sus derechos a la libertad, al patrimonio y al desarrollo de la personalidad; en suma, de su dignidad. Estos operadores están interesados funcionalmente en abatir la presunción de inocencia del imputado, en procesarlo e involucrarlo —a veces con razón, y a veces contra toda razón— en la más desestabilizadora y cruel experiencia derivada de ser considerado un imputado, “investigado”, “procesado”, “acusado”; de ser reputado “culpable”, “condenado”, “reo”, “presidiario”, con todas las implicancias sociales, económicas, familiares, de personalidad y de futuro que ello supone.
Esta obra desarrolla, desde un enfoque académico, filosófico, existencial, dogmático y argumentativo, la evolución y trascendencia de la defensa en el plano filosófico y penal, es decir, en el de la protección de los derechos del individuo contra el abuso y el poder desmedido.



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